[ CUCA ]
Un hogar con principios: sencillez, austeridad, calma y familia.
Tras la pandemia de 2020 esta familia tuvo claro que se imaginaban volviendo a la aldea que les vio crecer, cerca de las casas de toda la vida de sus padres. Sus pequeñas podrían jugar sin prisas a la sombra del gran carballo (roble, en gallego) que vio crecer a su mamá mientras los mayores disfrutarían de una vida más calmada cerca de la naturaleza, teletrabajando desde casa en días alternos.
En nuestra primera reunión juntos hicimos una lista con los imprescindibles para esta vivienda: sencillez, practicidad y austeridad. Su hogar debía reflejar el estilo de vida sencillo, minimalista y conectado con la naturaleza de sus futuros dueños. No me refiero a ese minimalismo de blancos y líneas puras de la arquitectura contemporánea. En este proyecto vamos poco más allá.
Estoy hablando de escoger los materiales con intención, de idear una distribución acorde con el ritmo de vida de toda la familia y de conectar con el lugar donde se va a construir: una pequeña aldea en el rural gallego ubicada en el Camino de Santiago del Norte, en la Ruta da Costa, donde Patrimonio impone un generoso surtido de requisitos estéticos y de acabados que tienen gran relevancia en la imagen de la vivienda. Todo un reto.
El salón es el centro del hogar. Un gran espacio compartido con el recibidor y la cocina, parcialmente cerrada, con espacio de comer y de estar, pero también con un área de trabajo y espacio libre para jugar en el suelo, saltar, bailar y disfrutar de una buena sobremesa con amigos. El porche y el garaje son una extensión del salón durante los meses de verano. Personalmente, soy fan de estos fantásticos espacios multiuso perfectos para celebrar un cumpleaños, una fiesta improvisada o una churrascada con la familia que viene a pasar un fin de semana. Baños, cocina y dependencias de servicio se ubican al norte.
Al sur, las zonas de estar de día y de noche: tres dormitorios desde los que también se puede acceder al porche que recorre la fachada sur de la vivienda. Un porche con la dimensión justa para permitir la entrada de luz solar al interior del hogar durante el invierno y protegerla del sobrecalentamiento durante el verano. En Galicia, este porche es perfecto para disfrutar del exterior en los días de lluvia y, seamos prácticos, también es ideal para no empaparse hasta los huesos mientras buscas en el bolso las llaves al llegar a casa. Todo lo que se necesita, está. No hay rincones innecesarios. Y como no podía ser de otra manera en este hogar, estructura, ventanas y una parte de la fachada se diseñan en madera.
El proyecto en el estudio
en detalle >
Ubicación: Boimorto. A Coruña.
Superficie construida: 160 m² vivienda + 63 m² porche y aleros + 57 m² garaje y trastero
Estructura: Cerchas de madera laminada encolada mecanizadas por control numérico sobre muros de entramado ligero de madera. Forjado ventilado de planta baja resuelto con vigueta y bovedilla de hormigón armado.
Fachada: SATE y revoco. Fachada ventilada de madera termotratada de pino.
Cubierta: Teja cerámica curva sobre rastrel de madera.
Instalaciones: Calefacción mediante estufa de leña en el salón. Sistema de ventilación con recuperador de calor. Producción de ACS mediante aerotermia. Previsión de generación fotovoltaica de 7 paneles integrados en cubierta para el 61,39% de la demanda energética anual estimada de la vivienda.
Demanda de calefacción: 14,58 kWh/m²A
Demanda de refrigeración: –
equipo de trabajo >
Diseño
Proyecto de arquitectura: Cambium Estudio
Cálculo de la estructura: Escuadría [Ver sitio web]
Cálculo de instalaciones: Inous Ingeniería Integrada [Ver sitio web]
Modelo 3D de Cadwork: Escuadría [Ver sitio web]

